lunes, enero 30, 2006

¡A la montaña!

A comienzos del año 82 la vida en Managua se había vuelto de nuevo muy aburrida, le faltaba emoción, le faltaba sabor, en realidad le faltaban muchas cosas para ser la clase de vida que me hubiera gustado llevar. Había empezado otra vez a estudiar en la universidad —esta vez había iniciado la carrera de economía— pero después de un año de clases [o quizás dos, no recuerdo bien] estaba harto y desilusionado pues los profesores eran muy malos, el programa de la carrera era muy pobre y encima lo recortaban siempre para que los malos alumnos también aprobaran y yo sentía que perdía el tiempo de la peor manera. En la misma universidad a la que yo iba estudiaba también una muchacha risueña y delgada, sin mucho pecho y de pocas nalgas, que era algo así como mi novia y que tenía la horrible costumbre de decirme que no, que eso no, que cualquier cosa le pidiera pero eso no y así, después de meses de relación seguíamos cada vez que teníamos la oportunidad, enfrascándonos vestidos o desvestidos en unas luchas terribles, apasionadas y sudorosas, en las que era permitido tocar todo, besar todo y restregar todo y en las que yo intentaba siempre que me dejara ir más allá y me dejara poner “aquello dentro de aquello” como dirían en mi pueblito y ella siempre se negaba y defendía su negación con la fuerza gigantesca de un luchador japonés de sumo. Según nosotros, eso que teníamos o sosteníamos no era sexo, al menos no según la definición de la santa madre iglesia, del código civil y del código penal, pero ahora que lo pienso mejor, aquello sí que era sexo y de muy buena calidad, aunque ella siguiera siendo técnicamente virgen. Teníamos sexo de lesbianas y muy bueno, dadas las condiciones.

Un día no soporté más el jueguito perverso de la flaquita y le dije que o hacíamos la cosa como dios mandaba o me iba para nunca más volver. La flaquita me desarmó completamente cuando me dijo que “si yo supiera que con eso te retengo hacía el amor con vos a todo meter, aquí y ahorita, pero vos de todas maneras un día no muy lejano vas a irte así que no, no voy a acceder”. “Entonces hasta aquí nomás” —le dije. “Amén” —dijo la flaquita que tenía un sentido del humor brutal.

La flaquita y las clases de Economía eran dos de los últimos vínculos que aún me quedaban con una realidad “normal”, de joven que estudia, tiene novia, bebe guaro con los amigos los fines de semana y lleva una vida que tiene un rumbo. La vida mía iba paso a paso perdiendo todo rumbo. El piso iba desapareciendo aceleradamente de debajo de mis pies. Me entró una profunda depresión y hasta las ganas de ver gente se me quitaron. Dejé de visitar las pocas amistades que aún me quedaban y me convertí en un animal nocturno, solitario, huraño y escurridizo. Me la pasaba leyendo hasta la madrugada, me iba a la cama cerca ya del amanecer y me quedaba dormido hasta el mediodía. A media tarde salía a cualquier parte y en las primeras horas de la noche iba a clases. En aquellos tiempos la migraña hizo presa de mí y había días que no salía de mi cuarto pues no podía ni siquiera abrir los ojos a causa del dolor en la cabeza y en la cuenca de los ojos. De vez en cuando en los fines de semana pasaba a visitarme mi amigo H. y salíamos en su moto a beber cerveza y ron hasta emborracharnos. De milagro nunca nos pasó nada grave aunque a veces regresábamos tan bolos que no recordábamos dónde habíamos estado y cómo habíamos regresado. Salíamos siempre con la esperanza de encontrar muchachas y tener sexo y por eso siempre llevábamos cada uno un condón en la billetera, pero pasaban las semanas y los meses y los condones a falta de uso y a causa del calor se volvían una masa informe dentro de la billetera y había que reemplazarlos por un nuevo par. Nos reíamos de nosotros mismos y siempre antes de salir nos preguntábamos el uno al otro si llevaba el condón. Creo que sólo muy de vez en cuando encontrábamos muchachas que quisieran acompañarnos y más raramente aún que quisieran acostarse con nosotros. El 80 y el 81 la habíamos pasado de lo mejor en la costa Atlántica y nunca nos faltó el cariño, pero el 82 la estábamos pasando de lo peor.

Eran tiempos raros aquellos, tiempos oscuros, tiempos difíciles y a H. también le costaba encontrar su propio sitio en un mundo que no era el mismo que siempre había conocido. Todo había cambiado muy rápidamente y algunos nos habíamos quedado fuera, o mejor dicho, habíamos sido dejados fuera. El viejo orden de cosas, desequilibrado, bipolar e injusto había dado paso a un nuevo orden que era demasiado pequeño, estrecho y asfixiante. No era permitido ser de otro modo, pensar de otro modo ni actuar de otro modo que el modo que desde arriba era definido y abajo era impuesto y defendido a capa y espada. El que no repetía las consignas era llamado contra, el que opinaba de otro modo era llamado diversionista ideológico, el que se quejaba de la escasez de las cosas era llamado burgués. Con estas y otras palabras que una vez dichas eran muy difíciles de borrar eras estigmatizado y apartado

A mediados de año, un poco después de mi cumpleaños 23 se me ocurrió la brillante idea de alistarme como soldado de la reserva del ejército. Me pasé semanas buscando un batallón que estuviera por entrar en actividad (“movilizarse” le decíamos) y partir hacia zonas de guerra. Yo pensé que un voluntario sería recibido con los brazos abiertos en todas partes pero me estrellé contra un muro enorme de burocracia, estupidez y sospechas. Quizás sería muy raro que un hombre joven, con carro, bien vestido, que aparentemente llevaba una buena vida y no pertenecía al partido se ofreciera a ir voluntariamente a “morder el leño” en los frentes de guerra. Creo que los soldaditos con los que me tocaba hablar tenían la impresión que yo trabajaba para la CIA o algo por el estilo y que tenía algún plan macabro. Sea como fuera, era rechazado en cada batallón con cualquier pretexto. Finalmente y luego de mucho buscar y de pedir su recomendación a amigos con algún poder fui aceptado en el Batallón de Infantería de Reserva 3072 formado por miembros de la Juventud Sandinista y que según me fue dicho saldría en pocos días. Eran dos los batallones de la J.S. el 3062 y el 3072 y a mí me enviaban a este último según se me dijo porque yo vivía en los barrios del oeste de la capital. Tuve mucha suerte de no enrolarme en el 3062 porque allá a los muchachos les pasaron cosas muy trágicas que algo más adelante les contaré.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

ja,Ja, Ja....Que risa que me da!!!
Lo sabía!!!! Tu eras uno de esos muchachitos hijos de mami y papi, me imagino que tus padres devieron ser tremendos somosistas..... Es correcto ahí esta el detalle con razón te expresas tan mal del F.S.L.N y haces ese tipo de criticas tan baratas en contra de los compañeros del 3062 y en contra de las dirigencias del partido.
Pero si tan solo eras un hueboncito de 23 años de edad, universitario que lo único que buscaba era pasarle la cuenta a la Flaca... Eres ridículo contando esas anécdotas, dandote Tú solito con la piedra en los dientes.
Presisamente eran tipos como Tú los que estudiaban y tenian oportunidades en ese tiempo; porque si no me equivoco para los pobres lo que había era represión, nunca hubo oportunidad de estudiar ni de llegar a la universidad; oportunidades que solo el FRENTE SANDINISTA trajo para los pobres aunque a muchos como Tú tratan de opacar esa realidad.
Att. MarbelyCC --/.-./.-.

Edwin Matamoros dijo...

Hombré Pedró, pocas veces he sabido de alguien que hable tanto de si mismo, pero...¡Excelente! Me parece buena idea promover que cada quien cuente lo que vivió en aquella época; talvez son nostalgias de viejo o talvez es la intención de reivindicar a tanto nica que intentamos construir una patria mejor.

A diferencia del anterior comentario, quiero respetar la opinión de alguien a quien le costó ganarse ese derecho. Seguí adelante.

Pedro el malo dijo...

Amigo Matamoros:

Pues ya que la gente no habla de mí tengo que hablar yo mismo.

Es que tengo que hablar de mí mismo porque estas son mis memorias, que voy escribiendo para que las lean mis pequeñas hijas alguna vez más adelante, cuando empiecen a preocuparse por conocer sus raíces. Para entonces quizás tendré ya Alzheimer y los recuerdos de todas esas cosas tan ricas que viví, las cosas que pensé, las mujeres que amé, los caminos que anduve, la gente que conocí, todos esos recuerdos se perderían. Estos escritos míos son mi herencia para mis hijas. Por eso anoto mis recuerdos, los reconstruyo, los atesoro. Y ahí voy, ponienndo en este blog algunos de esos recuerdos, compartiéndolos con quienes quieran leerlos y asomarse a esta vidita mía que ojalá se me haga larga.

Te agradezco el positivo comentario que me anima a seguir adelante. La joven del comentario anterior tiene todo el derecho del mundo de decir eso que dice y ahí está y estará su comentario. Este lugar, donde quedan grabados los comentarios es como un gran espejo, las cosas que decimos regresan a nosotros mismos. Quien hace un comentario está diciendo mucho sobre sí mismo.

Seguí viniendo.

PEM

Oaleman64 dijo...

Como llegaste a integrarte al Bir 3072, si lo que leo es de una persona que nunca ha sido sandinista. Cual es tu historia?

Oaleman64 dijo...

Ve estaba leyendo como te integraste por aventurismo al BIR 3072, de la JS 19 de Julio. Vos llegaste alegre porque segun eras voluntario. Pero para esa epoca todo los que se integraban a los BIR, eran voluntarios, no existia ninguna ley de reclutamiento o era exigido. Todos fuimos voluntarios.Te seguire escribiendo, porque como vos te integraste al Bir a finales del 82, yo soy fundador del BIR 3072 y este fue fundado en Julio de 1981, cuando nos fuimos a una escuela de entrenamiento en Tipitapa, donde nos instruyeron en el arte de la guerra.

Oaleman64 dijo...

Decis en la parte que te alistaste, que no eras parte del partido, por eso te rehazaban en los batallones de reserva. En los ochentas no era cualquier que obstentaba la militancia del Partido (FSLN). Eran contados. Solo para que te imagines yo era estudiante del ramirez goyena y en el 79 fundamos la juventud sandinsta del colegio. Tuve que pasar 3 años (1982) para que me dieran la membresia de la juventud. y fue hasta 1984, cuando me integre voluntario al SMP, que me dieron la militancia de la JS 19 de Julio. Era muy dificil que un joven fuera militante del FSLN. Eran contados.

Oaleman64 dijo...

Yo estuve en el sitio donde cayeron los compañeros de la JS 19 de Julio en San Jose de las Mulas, un sitio cerca del famoso cerro de Pancasan. Rodeado del cerro el tigre y el cacao, zona que en la epoca del SMP fue un corredor donde la guardia pasaba para ir a la V Region, buscando la direccion de Matiguas, Rio Blanco. Los dos batallones de la JS 19 de Julio fueron fundado en Julio de 1981. En el estaban integrados estudiantes de secundarias y universitarios. La mayoria de los muchachos estaban afiliados a la JS 19 de Julio. Eran los batallones emblematicos de la juventud sandinista, donde estaba la crema y nata de la dirigencia de los colegios y universidades. Desde sus fundaciones se recibieron cursos de entrenamiento en bases militares, ubicadas en tipitapa, montelimar y casi todo los fines de semana se hacian entrenamientos militares para los cros del batallon. Yo vivo cerca del Mercado Ivan Montelaegre. En los ochentas habia un gran patio vacio detras del mercado, alli todo los fines de semanas el BIR 3062 recibia entrenamiento militar. Esto te lo escribo al decir Ud. que los jovenes no tenian entrenamiento militar, lo tenian. La mayoria de los jovenes, no tenian experiencia militar, pero si la preparacion. De estos dos batallones surgio en 1984 el Contingente Julio Buitrago, que se integro voluntario al SMP. Estos jovenes fueron la cantera de donde salieron los BLI Juan pablo Umanzor (Donde yo estuve), El German Pomares, el chico estrada, reforzaron el simon bolivar, el MAO y otras unidades de combates.Estos jovenes fueron lo que mantuvieron a raya a la contra en este periodo de movilizacion 1984-1986. Jovenes experimentados en la lucha irregular, que golpeamos a la contrarevolucion en cualquier sitio de la montaña, manteniendo vivo el recuerdo de todo los hermanos caidos en combate.

Oaleman64 dijo...

Yo estuve en el sitio donde cayeron los compañeros de la JS 19 de Julio en San Jose de las Mulas, un sitio cerca del famoso cerro de Pancasan. Rodeado del cerro el tigre y el cacao, zona que en la epoca del SMP fue un corredor donde la guardia pasaba para ir a la V Region, buscando la direccion de Matiguas, Rio Blanco. Los dos batallones de la JS 19 de Julio fueron fundado en Julio de 1981. En el estaban integrados estudiantes de secundarias y universitarios. La mayoria de los muchachos estaban afiliados a la JS 19 de Julio. Eran los batallones emblematicos de la juventud sandinista, donde estaba la crema y nata de la dirigencia de los colegios y universidades. Desde sus fundaciones se recibieron cursos de entrenamiento en bases militares, ubicadas en tipitapa, montelimar y casi todo los fines de semana se hacian entrenamientos militares para los cros del batallon. Yo vivo cerca del Mercado Ivan Montelaegre. En los ochentas habia un gran patio vacio detras del mercado, alli todo los fines de semanas el BIR 3062 recibia entrenamiento militar. Esto te lo escribo al decir Ud. que los jovenes no tenian entrenamiento militar, lo tenian. La mayoria de los jovenes, no tenian experiencia militar, pero si la preparacion. De estos dos batallones surgio en 1984 el Contingente Julio Buitrago, que se integro voluntario al SMP. Estos jovenes fueron la cantera de donde salieron los BLI Juan pablo Umanzor (Donde yo estuve), El German Pomares, el chico estrada, reforzaron el simon bolivar, el MAO y otras unidades de combates.Estos jovenes fueron lo que mantuvieron a raya a la contra en este periodo de movilizacion 1984-1986. Jovenes experimentados en la lucha irregular, que golpeamos a la contrarevolucion en cualquier sitio de la montaña, manteniendo vivo el recuerdo de todo los hermanos caidos en combate.

Pedro el malo dijo...

Estimado Oaleman64:

Me da mucho gusto que hayas descubierto este humilde blog mío. Yo pensé que ya nadie venía por acá así que ha sido muy agradable leer tus comentarios, doblemente agradable en realidad, tratándose de alguien que como yo anduvo en el batallón 3072.

Te agradezco los comentarios que has hecho en varios de mis posts. Una de los propósitos míos al empezar y continuar este blog ha sido animar a otras personas a compartir sus vivencias de aquella época, aquellos tiempones, y compartir sus ideas sobre aquellos años. Por ello, me gusten o no tus comentarios, esté o no esté de acuerdo con ellos, siempre serán bienvenidos. Sólo borro (y no siempre) los comentarios de spammers, o aquellos que sean hechos en lenguaje soez.

Creo que la manera en que ahora pienso sobre aquellos años vengo exponiéndola en mis posts, pero si te interesa saber cuál es mi opinión actual te recomiendo leer
este post
donde creo haberlo expuesto claramente.

Te deseo mucha suerte en todo lo que emprendás y si alguna vez te decidís a escribir tu propio blog, avisame para poner el link acá.

Saludos

Pio (conocido como Pedro el Malo)

Doroteo Arango dijo...

Encontre tu blog de casualidad y me parece muy interesante. Yo estube en el 30-72 por un tiempo y fue una buena experiencia. Recuerdo a todos los compañeros con mucho cariño.

Tengo unas fotos. Como hago para enviartelas?

Saludos!