domingo, febrero 26, 2006

Una densa cortina de humo

Un mediodía de inicios de marzo estábamos almorzando y escuchando la radio en la escuela de Tortuguero que nos servía de comando cuando escuchamos la noticia: la noche del 27 de febrero de 1983, 23 miembros del batallón 3062 habían caído combatiendo a las tropas contrarrevolucionarias. El 3062 era el batallón gemelo del nuestro y muchos de entre nosotros conocíamos a muchos de los muchachos de aquel batallón. La noticia cayó como un balde de agua fría y cuando escuchamos los nombres de los muertos varios de los muchachos dejaron correr las lágrimas copiosamente. En los días siguientes Daniel y Humberto Ortega ayudados por su madre y aconsejados por Rosario Murillo habrían de tender una espesa cortina de humo que aún, 23 años más tarde de la ocurrencia de aquellos hechos no permite ver la realidad de lo entonces acontecido: la muerte de aquellos 23 niños, adolescentes y jóvenes ocurrió a causa de la irresponsabilidad criminal de los hermanos Ortega que intencionalmente les enviaron sin entrenamiento, con armas inferiores, mal comidos, desvelados y desmoralizados a enfrentarse a soldados experimentados, bien entrenados y armados hasta los dientes por el gobierno del presidente estadounidense Ronald Reagan.

Los Batallones de Infantería de Reserva de la Juventud Sandinista servirían, en la obtusa mente de los Ortega, de escuela para la formación de los cuadros juveniles que el FSLN estaba necesitando con urgencia. La idea era reproducir en estos batallones —sin decírselo a los reservistas por supuesto— las difíciles condiciones de vida que según la mitología sandinista los guerrilleros habían vivido en las décadas de los sesenta y setenta. Las espartanas condiciones habrían de pulir a los muchachos y les convertirían en fogosos revolucionarios que habrían de recoger la estafeta dejada por los “héroes y mártires de la revolución”, los campesinos les acogerían en su seno como hijos propios y en los reservistas se despertaría un profundo amor hacia el pueblo. Así, en un momento en que las condiciones de vida de la población eran las mejores que en el período revolucionario habrían de vivirse, los jóvenes fueron enviados muertos de hambre, casi sin provisiones a los frentes de batalla y mientras en los puertos se descargan toneladas tras toneladas de las más modernas y sofisticadas armas de combate para la infantería, los reservistas reciben armas muy anticuadas producidas en Rusia y Checoslovaquia antes de la segunda guerra mundial y conservadas a lo largo de décadas bajo gruesas capas de grasa en secos y fríos almacenes. Pero eso no es todo, los muchachos habrían de recibir nada más que un entrenamiento de tres o cuatro días, del mismo modo que los guerrilleros lo habían hecho a su vez. Uniformes, calzado y otros pertrechos indispensables para el buen desempeño de las labores del soldado habrían de ser escasos y de mala calidad.

Como muchas otras ideas absurdas salidas de las alienadas mentes de los Ortega, esta también se estrelló contra la realidad, una realidad que esta pareja jamás había sabido estudiar y menos aún entender. Todos los tiros salieron por la culata y el resultado del experimento fue una tropa desorganizada, desmoralizada y hambrienta moviéndose en un medio cada vez más hostil. Uno podría reírse de lo disparatado de la idea de no ser porque como producto de ella murieron muchos jóvenes, una buena parte de ellos casi niños.

Los muchachos que conformaban los batallones de reserva 3062 y 3072 no eran soldados, eran niños jugando a soldados y enviarlos a combatir contra soldados de verdad fue un acto horrendo, un crimen espantoso que los culpables se apresuraron a tapar. No eran soldados y por eso y porque estaban desnutridos y cansados se quedaban dormidos en las horas de guardia o se asustaban en medio de las sombras de la noche y empezaban a dispararle a los árboles que se movían al ritmo del viento.. No tenían idea de lo que era el arte militar y por eso no cubrían posiciones claves en el terreno y dejaban con eso abiertas muchas posibilidades para un enemigo muy superior en cuestiones militares. No, los muchachos no eran soldados ni nada que se les pareciese, no por falta de valor, de disposición o de coraje, sino porque se les había negado la oportunidad de convertirse en soldados de verdad. En las condiciones en que estos muchachos se encontraban eran presa fácil de cualquiera que quisiese hacerles daño. Y lo que cualquiera con dos dedos de frente podía esperar que ocurriese, ocurrió al fin: un grupito de elementos de la Contrarrevolución, bien informados por miembros de la población avanzaron como Pedro por su casa y masacraron a los jovencitos, produciendo el saldo de muertos que antes he dicho y un buen número de heridos. El resto de los muchachos despertó de pronto a una realidad espantosa y asustado hasta la muerte arrojó sus armas y huyó, una acción que era también de esperarse de estos jóvenes citadinos de oficio de estudiantes que nada tenían que estar haciendo en una guerra que era de otros y para el beneficio de otros.

Lo que vino después esta bien documentado por diversos medios de prensa, nacionales e internacionales. El Papa Juan Pablo Segundo visitaba en esos días Nicaragua y la madre de los Ortega, con ayuda de personal y medios de la Seguridad del Estado condujo a las madres de los muchachos muertos a pedirle al papa —entre gritos desgarradores, llantos y lamentos y de una manera muy fuera de orden— una oración por sus hijos muertos. Le pedían de este modo hacer un gesto parcial favorable a uno de los bandos contendientes en esa cruenta guerra, el bando sandinista. Le pedían tomar partido y el Papa, como era de esperarse, se negó a bendecir de este modo las acciones de los sandinistas. El escándalo cobró entonces proporciones enormes, el foco de la atención fue desviado hacia allá y a nadie se le ocurrió decir que la culpa de aquellas muertes la tienen los Ortega y que la contra solo fue la mano que empuñó el arma.

Al año siguiente daría inicio el servicio militar obligatorio y miles de jóvenes serían enviados a matar y morir a los campos de batalla, al servicio de ideales sublimes que los comandantes sandinistas decían también servir. Apenas un lustro más tarde, los intereses de los comandantes que saldrían del gobierno enriquecidos y gordos como cerdos cebados, quedarían muy claros para todo el mundo. Las madres de esos jóvenes muertos habrán sufrido entonces seguramente en sus corazones una segunda muerte de sus hijos. Un día, cuando haya justicia en Nicaragua, estos crímenes habrán de investigarse y los culpables habrán de correr como las cucarachas cuando se prende la luz súbitamente

12 comentarios:

Carmen Montenegro dijo...

Excelente escrito, todo lo que has escrito aqui es la mas absoluta verdad aunque aun en Nic hay gente que procura negaar esta realidad que nos toco enfrentar durante este regimen tan nefasto como el de Somoza y que quiere seguir desangrando a Nic lo cual no se les puede permitir si tan solo existiese un grupo de jovenes como tu con las agallas de denunciar estos atropellos ante un tribunal de justicia internacional para que estos pseudolideres paguen por sus crimenes. Animo que la inteligencia y la razon son tus aliadas... un saludo de una compatriota

Pedro el malo dijo...

Muchas gracias Carmen por esas amables palabras que me animan a seguir en este mi solitario esfuerzo. Saludos

Isa dijo...

¡Qué interesante tu blog! La verdad que comencé a leer y no pude parar hasta la ultima línea.

Muchos saludos de una vecina bloggera : )

Pedro el malo dijo...

Gracias Isa,

Fui a ver tus blogs y aunque ya los había visitado quedé impresionado por tu trabajo. Hasta me da pena este humilde blog mío, pero bueno, qué le vamos a hacer, cada cual hace lo que puede.

Te felicito por tu valioso esfuerzo, seguí siempre adelante.

Saludos y buena suerte

(¿Vas a ponerle un vínculo a mi bloguito desde ese blog tuyo?)

Vayan a ver los blogs de Isa empezando por http://nicaraguademisrecuerdos.blogspot.com/

Isa dijo...

Muchas gracias Pedro...Y no digás eso, así empecé yo que me daba pena porque de informática no sé nada, pero traveseando por aquí, metiendo dedito por allá y copiandome de otros le fui agragando más cosas poquito a poco. Sin embargo, a mi siempre me ha llamado la atención el contenido más que todo y el tuyo está muy interesante.

Cualquier cosa que necesités, estoy a la orden, sólo a la "vuelta de la esquina" : ) Y sí claro, te enlazo ahora mismo.. es un placer dar a conocer a mi gente. : )

Para cuando leas esto ya vas a estar allá. Saluditos! ; )

Anónimo dijo...

Entiendo que muchas personas que estan en contra del frente Sandinista como tú pensaran igual. Sobre lo que has escrito me gustaría decirte que aunque es verdad que los compañeros del batallon 3062 eran jovencitos y con grandes desventajas militares en comparación a la preparación que tenía LA CONTRA, eran jovenes que mantenían ideales patrioticos puros, eran jovenes dignos de admiración y en ningun momento fuerón obligados muy por el contrario ellos tomaron la decisión de ir a combatir, luchando por la libertad de nuestro pueblo, luchando por acavar con una dimnastía que ya por muchos años había oprimido al pueblo. Esos muchachos son Héroes Patrioticos que lucharon aún y con todas las desventajas que tenían hasta el final. Ellos son ejemplos dignos de seguir; Ahora bien me pregunto ¿Dónde estaba usted Sr. Pedro el malo? ¿Acaso era usted uno de los contrarevolucionarios somosistas acesinos? ¿porque no nos detenemos a ver o criticar a cuanta gente mató la dimnastía somosista? pero sí podemos hablar de aquellos que se levantarón en defensa de los campesinos, de los más oprimidos, a los que no les importó dar su vida acambio de un futuro libre para las proximas generaciones. Con todo esto no estoy justificando los errore que pudieron haber cometido las dirigencias del partido F.S.L.N , pero es denigarnte manchar la honrra de todos los 23 compañeros caídos en San José de las Mulas.
Att. MarbelyCC --/.-./.-.

Pedro el malo dijo...

Hola Marbely:

Disculpa que hasta ahora responda a tu comentario de más atrás, la quebradora me tenía doblado pero aquí estoy de regreso. Te agradezco que te hayas tomado algún tiempo para leer este mi blog y te agradezco también tus comentarios.

Después de leer tu comentario me he puesto a releer el texto una y otra vez, tratando de entender cómo es que has entendido otra cosa que lo que yo he escrito. He estado revisando a ver dónde fue que me enredé pero no he podido encontrar el resquicio, no he podido localizarlo. Si lees bien,con calma y sin ofuscarte, entenderás que yo no he dicho una sola palabra que pueda manchar la memoria de esos muchachos. Aunque no los conocí personalmente, sentí personalmente su muerte, como si hubiera sido la muerte de uno de mis compañeros de escuadra. Si lees de nuevo el texto entenderás que yo andaba en el batallón 3072, gemelo del 3062 y no en las filas de la contra como has podido pensar. Que hayan sido ellos los muertos y no yo es nada más que pura casualidad pues lo que a ellos les ocurrió pudo habernos pasado a los del 3072.

Tdodo tu escrito se ha basado pues en un malentendido. Quizás tus ideas políticas te han ofuscado y no te han permitido leer bien, lo cual, dicho sea de paso, es comprensible pues el tema que yo abordo despierta las más encendidas pasiones aún después de tantos años.

Una cosa que me gustaría dejar en claro para mis lectores es que este blog lo escribo desde mi perspectiva personal. No estoy escribiendo un ensayo sociológico o histórico, hago un recuento de la vida mía en aquellos tiempos en la Nicaragua de entonces. La única fidelidad que deseo ahora tener es fidelidad a mi memoria. Mi recuento lo hago honradamente, es decir, las cosas que digo son las cosas que siento, no trato de engañar a nadie o de inclinar a nadie a pensar de uno u otro modo.

Yo no puedo hacer mucho si hay gente u organizaciones que quedan mal parados en este mi recuento personal. Si leen bien lo escrito hasta ahora y lo que escribiré después, yo mismo salgo bastante mal parado en esta historia. No puedo hacer nada al respecto, me tocó en suerte no ser héroe y ni siquiera a antihéroe llego.


Saludos

Pedro

Oaleman64 dijo...

Pedro como miembro del BIR 3072 y originario del Ramirez Goyena. Mucho de los que anduvimos en el BIR habiamos participados en la guerra insurrecccional. Teniamos experiencia de la montaña. porque participamos en la Cruzada Nacional de ALfabetizacion. Eramos milicianos antes de ser reservista, pero no es lo mismo estar en la ciudad que irse a enmontañar. La vida de la montaña es seria y solo el tiempo y tu capacidad de aguante te permiten hacerte guerrillero. Los jovenes de la juventud sandinista que murieron el san jose de las mulas fueron masacrados, pero nunca se rindieron. Fueron rodeados por la guardia. Era un peloton de 30 chavalos, enfrentandose a la primera fuerza de tarea de la guardia que entraba a territorio nicaraguense. Murieron bajo la consigna de patria libre o morir, y nadie se rajo, murieron de pie y cumplieron con el compromiso que teniamos de estar dispuesto a entregar hasta la vida. Yo estuve en ese lugar despues de la masacre. Los mismo campesinos de la zona reconocen el valor de estos chavalos que armados con VZ, se enfrentaron a una fuerza de tarea armada con akas chinas y no se rindieron.

Anónimo dijo...

Estimado Pio Como estas , te escribe Tito Arcia (La Ñoca) , estuvimos en el Tortuguero y ciertos meses en Rio San Juan , cabe decir que en el Tortuguero tal vez recordas que dado las misiones que desempeñabamos y lo horrendo del clima (Selvatico) se nos hacian trizas las botas y los pies se nos posoliaban , yo personalmente estuve bien mal con los pies llagados, Fueron tiempos duros y muy dolorosos pensando siempre en un mundo mejor pero gracias al señor nos dio vida para poder darnos cuenta que todos aquellos sacrificios y mistica no sirvieron de nada porque un grupo de sirvenguenzas que hoy son millonarios y se codean con la gente mas adinerada de Nicaragua , y que tienen canales de televisión y que se perfilan como un grupo economico (igualito al grupo somoza)se encargaron de eliminar todo eso, Un gran Saludo Pio donde estes,

Anónimo dijo...

No se de donde salisteis y lo aventurero que sos por ende escribes de ese modo, les aclaro a todo mundo que los batallones 3062 y 3072, se fundan después de la cruzada Nacional de Alfabetizacion, y todos eramos cuadros de la JS19J, la gran mayoria habia participado en la insurrección final para derrocar a la dictadura Somocista, y tenamos experiecia combativa y militar y mnos integramos al igula que hoy para realizar un cambio social que lleve beneficios a la mayoria, la primera movilizacion del BIR se dio en Marzo de 1981, donde estuvieron los mandos de los dos Batallones en la Escuela Carlos Aguero Echavarria, mas conocida como la ECA.

Me gustaria seguirte contado cosas pero mejor te invito a las reuniones que estamos haciendo para celebrar el 30 Aniversario de la salida a la MONTAÑA ES LAGO MAS QUE UNA INMENSA ESTEPA VERDE, A BUSCAR AL HOMBRE NUEVO, A ENCONTRARNOS CON ESE YO PIADOSO, AMOROSO, SOLIDARIO, CRISTIANO, SOCIALISTA.
ojala y tu no seas de los indiciplinados que nunca hicieron caso ni al jefe de pouesto del TORTUGUERO, NI AL JEFE DE COMPAÑIA HERNAMO EDUARDO NUÑEZ.

LA GLORIA DE LOS QUE CAYERON EN COMBATE DE NUESTROS BATALLONES Y A LA LARGA DE TODA LA LUCHA DE NUESTRO PUEBLO, DESDE DIRIANGEN HASTA NUESTRO DIAS ES QUE CAYERON LUCHANDO POR NUESTRA MADA NICARAGUA SIN PEDIR NADA A CAMBIO.

SOLO ASI ES POSIBLE ENCONTRAR EL HOMBRE NUEVO, LOS TIMIDOS, LOS EGOISTAS, LOS VACILANTES, LOS YOYISTAS, NUNCA LO PODRAN ENCONTRAR, PORQUE DENTRO DE SU CONCIENCIA, DENTRO DE SU ALMA NO TIENEN NADA, SON POBRES DE TODO, AUNQUE TENGAN DINERO.

MIGUEL ANGEL OROZCO ZELEDON
JEFE DEL PELOTON DE CAÑONES ANTITANQUES, EN LA PRIMERA MOVILIZACION Y JEFE DE PLAN EN LA SEGUNDA MOVILIZACION DEL HEROICO BATALOON 3072

Raúl dijo...

No anda muy alejada de la verdad acerca de la malintencionada decisión de mandar a esos jóvenes como carne de cañón. No obstante, en lo que no estoy de acuerdo es en el uso del término de "soldados bien entrenados" con que se refiere a los campesinos de la contra. Eso es falso. Pues, la verdad es que eran simples campesinos, cuya única ventaja es que conocían muy bien el terreno de los escenarios de combate, pero no tenían intereses económicos en juego. Además, la entonces potencia imperialista URSS, también dotó de un arsenal de guerra mucho mejor al Ejército.

Pedro el malo dijo...

Hola Raúl:

No estamos demasiado en desacuerdo en realidad. En los últimos años de la guerra aquella fue una guerra campesina y los combatientes de la contra fueron en su origen campesinos, pero en el momento del que este post trata (el año 1983) la contra está mayoritariamente formada por exmiembros de la extinta Guardia Nacional de Somoza.

Y sí, los sandinistas habían recibido ya para entonces mucho y moderno armamaneto pero estos jovencitos en este momento sólo tenían viejos fusiles BZ que no eran malos pero eran obsoletos. Sólo fue más tarde que apresuradamente se nos dotó de AK47y se nos envió soldados profesionales a acompañarnos.

Lo afirmo de nuevo: aquello fue un crímen y no de la contra precisamente. Ésta se dio un banquete masacrando a niños disfrazados de soldados, como habría hecho cualquier facción en combate. El crímen fue de quien envió a estos jovencitos allá, así de esta manera.